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PRONOTICIAS. México desarrolla una tecnología especial para potabilizar el agua de las inundaciones.

AgenciaID/ H2ong (México) Cada año se habilita un número significativo de albergues temporales para atender personas damnificadas por las inundaciones. Sin embargo, ante la falta de techo, ropa y alimento, otro de los mayores problemas que enfrenta la población es la escasez de agua potable. Datos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de México revelan que 2010 fue el segundo año más lluvioso desde que se tienen datos registrados, al ocurrir una precipitación acumulada de 925 milímetros; esto representa un incremento de 30 por ciento respecto al promedio histórico nacional de 720 milímetros.

Ante ese panorama, el investigador Germán Orozco Gamboa, del Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica en Querétaro (Cideteq), desarrolló un prototipo móvil capaz de potabilizar el agua estancada en zonas afectadas y carentes de red eléctrica durante la temporada de lluvias. (En la imagen se puede apreciar el prototipo. Foto cortesía de Cideteq)

“Se trata de un dispositivo que emplea energía para realizar electrólisis de una salmuera (sal de mesa disuelta en agua); el cual genera cloro directamente en el líquido, como resultado forma una sustancia llamada hipoclorito de sodio (NaClO), similar al que se vende en supermercados para desinfectar el líquido”, explicó el experto.

A decir del investigador, este equipo cuenta con una pila de combustible encargada de atraer el oxígeno del aire y el hidrógeno (subproducto de la electrólisis) para generar electricidad, lo que representa una innovación a diferencia de los métodos existentes en el mercado. Asimismo, expuso que la implementación de la pila de combustible permite mantener un alto rendimiento en la conversión solar, pues la energía eléctrica generada por esta batería se reutiliza en una bomba hidráulica, cuyo proceso traslada la salmuera a la celda de electrólisis.

Cabe destacar que el equipo está diseñado para utilizarse en lugares remotos donde no existe cableado de energía eléctrica, por ejemplo, en hospitales rurales. Además, “es de fácil transportación al poder montarse en la batea de una camioneta e incluso en una lancha mediana, a fin de llegar a las zonas afectadas”, explicó el químico Orozco Gamboa.

“En instalaciones comunes donde se emplean paneles solares se utilizan baterías de plomo acido para almacenar la energía, en este caso el hidrógeno generado sirve también para almacenar energía y siendo más ligero que el plomo nos ahorra espacio y peso, una ventaja de nuestro equipo”, indicó.

Este prototipo realizado en dicho Centro de Investigación Público del Conacyt puede almacenar energía solar hasta por dos días. Al referirse a los insumos, dijo que las celdas de electrólisis, la pila de combustible y la electrónica empleada fue desarrollada en el Cideteq. En tanto, las celdas fotovoltaicas, baterías plomo-acido, así como la bomba hidráulica fueron adquiridos en el mercado nacional y extranjero.

La investigación inició su desarrollo en 2004, el primer equipo presenta capacidad de potabilizar agua para al menos 400 personas; sin embargo, se espera en una segunda generación doble la cantidad con un equipo de dimensiones idénticas.

El proyecto contó con la participación del Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad de Guanajuato (IIC-UG), y en conjunto desarrollaron un paquete educativo económico con el propósito difundir los principios de la electrólisis del agua a través de un juguete educativo, además de iniciar el proceso de potabilizar agua estancada.

Orozco Gamboa mencionó que este proyecto se encuentra en fase de primer prototipo, por tanto requiere ajustes hasta lograr una tecnología eficiente. Asimismo, destacó la adaptación del equipo a las necesidades de cada entidad, y a manera de ejemplo mencionó el caso de Guanajuato, Querétaro y Zacatecas, donde el líquido pluvial contiene demasiado sarro, lo que podría obstruir los conductos.

Cabe mencionar que el desarrollo contó con el financiamiento del Gobierno del Estado de Guanajuato y se espera en los próximos meses registrar el dispositivo como modelo de utilidad y emplearlo en alguna planta de tratamiento de agua en operación de largo plazo.